15 jul. 2011

Más tarde de lo esperado.

Los grandes momentos de la vida, son como un despertar, están llenos de sorpresas, de belleza, de magia, de ternura. Los grandes momentos de la vida vienen colmados de corazones acelerados, llenos de cosquillas en la panza, de sudor en las manos, de ilusión. Pero, en general, los grandes momentos de la vida, ocurren mas tarde de lo esperado. Cuando lo que queres tarda en llegar, el deseo crece, se fortalece, y tu corazón se va preparando para recibir eso que tanto esperas. Si no estas listo para lo que deseas, es como comer una frutilla verde, es agria, no la disfrutas. Por algo ciertas cosas se hacen esperar. Las cosas importantes llevan tiempo, cuestan trabajo, esfuerzo, dedicación. El deseo se vuelve fuerte cuando uno se da el tiempo de desear. Si entre el deseo y la realización, no hay tiempo, el deseo se vuelve débil, descartable. Queremos todo rápido: la comida ya, los resultados ya, levantar el tubo del teléfono y que un delivery  nos traiga la felicidad ahora. Saber esperar, es saber desear.